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Los Omega-3 en Acción
Los Omega-3 difieren de los vegetales poliinsaturados en su estructura química y en la forma como se comportan en el cuerpo. Los dos principales omega-3 que hay en la comida de mar son EPA y DHA (por sus siglas en inglés). Cada uno de estos ácidos grasos tiene distintas funciones que mejoran la salud de diferente manera:
Corazón: Comer salmón de Alaska y comida de mar rica en omega-3, reduce significativamente el riesgo de muerte súbita, derrame cerebral y un primer ataque al corazón. Los Omega-3 mejoran la estabilidad eléctrica del corazón y la función de las arterias.
Vasos Sanguíneos: Los Omega-3 que hay en pescados grasos, mejoran el funcionamiento, el tono de las células que recubren las paredes de las venas y el balance de sustancias reguladoras producidas por las venas. Los omega -3 que se encuentran en el aceite de pescado, inhiben la producción de sustancias que causan ligeras inflamaciones, asociadas con problemas del corazón. Los Omega-3 reducen ligeramente la presión sanguínea.
Lípidos: Un consumo regular de omega-3 provenientes de los pescados mejora el patrón de los lípidos en la sangre. Los Omega-3 disminuyen los triglicéridos (grasas) y disparan la cantidad de lipoproteínas de alta densidad (HDL por sus siglas en inglés) o "buen" colesterol. Estos cambios son especialmente favorables para personas con enfermedades del corazón y diabetes tipo 2.
Diabetes Tipo 2: Comer pescado regularmente puede reducir la probabilidad de que personas con alto riesgo de tener diabetes tipo 2, realmente desarrollen la enfermedad. Los Omega-3 que hay en el pescado, mejoran la alteración que presentan los patrones de los lípidos en la diabetes tipo 2, en el síndrome metabólico y otras enfermedades relacionadas. Los Omega-3 hacen más lenta la evolución de la diabetes y reducen el riesgo de enfermedades del corazón.
Anti-Inflamatorio: Los Omega-3 provenientes de los pescados tienen propiedades anti-inflamatorias. Reducen la inflamación en las venas, característica de las enfermedades del corazón y la diabetes. Además reducen la producción de sustancias inflamatorias en la artritis reumática, soriasis y algunas afecciones de la piel como el eczema, mejorando así los síntomas.
Salud de la Madre y del Niño: Los Omega-3 son esenciales para el desarrollo del cerebro, ojos y del sistema nervioso en el feto y los niños. Las mujeres embarazadas, y que están lactando que consumen pescado con regularidad, aseguran abundancia de esos ácidos grasos para sus niños y sus propios depósitos en los tejidos. En mujeres con alto riesgo de tener bebes prematuros, los omega-3 pueden prolongar la gestación y reducir la posibilidad de tener un bebe bajo de peso.
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